Arte oficial del DLC

No Step Back está centrado por completo en el Frente Oriental: rehace la URSS y Polonia, y añade a los tres países bálticos. Es la expansión que más ha cambiado cómo se diseñan las divisiones de tierra desde su lanzamiento.

Naciones y contenido

La URSS y Polonia reciben árboles de foco completamente rehechos, con mucha más profundidad que la versión base del juego. Estonia, Letonia y Lituania pasan de ser comparsas a tener su propio contenido jugable.

Mecánicas nuevas

Introduce el cuerpo de oficiales (un sistema de puntos de mando que se reparten entre generales y bonificadores de ejército), los espíritus del ejército (rasgos nacionales que reflejan la cultura militar de cada país), un diseñador de tanques modular parecido al de barcos y aviones, y los cañones ferroviarios como nueva pieza de artillería pesada.

Por qué importa: el diseñador de tanques cambió por completo cómo se construyen los blindados — ya no eliges entre unos pocos modelos fijos, sino que compones el tanque pieza a pieza, con las mismas ventajas y trade-offs que ya existían para barcos y aviones.
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¿Merece la pena comprarlo?

Si vas a jugar en el teatro europeo —sea con la URSS, Alemania o cualquier otra potencia que acabe en el Frente Oriental— el cuerpo de oficiales y el diseñador de tanques se notan en casi cualquier partida larga. Es una de las expansiones con mecánicas más transversales de todo el catálogo, no solo contenido de país.