El comercio tapa tus carencias mientras la paz aguante y tus rutas sigan abiertas. La autosuficiencia es la otra cara de la moneda: cuanto menos dependas de fuera, menos daño te hace un bloqueo o una guerra que te corte las rutas de golpe. Pero tiene un coste de construcción muy concreto que conviene conocer antes de lanzarte.
Por qué te interesa
Una nación que depende del comercio para su acero o su petróleo es vulnerable: basta con que un enemigo corte esa ruta de convoy, o con que entres en guerra con tu proveedor, para que tu industria empiece a fallar justo en el peor momento. Cuanto más te acerques a producir en casa lo que necesitas, menos margen le das al enemigo para asfixiarte sin disparar un solo tiro.
Refinerías sintéticas: el coste real
Una refinería sintética cuesta 14.500 de coste de construcción base —más que una fábrica militar (7.200), un astillero (6.400) o incluso una fábrica civil (10.800)— y puede subir hasta nivel 3. A cambio, produce entre 48 y 168 de combustible y entre 1 y 5 de caucho por nivel, dependiendo de qué tecnologías de petróleo sintético tengas investigadas: cuanta mejor tecnología, más se acerca al extremo alto de ese rango. No son gratis, y en el caso del petróleo sintético arrastran costes de mantenimiento propios, pero para una nación sin acceso natural a esos recursos marcan la diferencia entre depender por completo del exterior o tener un colchón propio.

Extracción de recursos
La tecnología de extracción aumenta el rendimiento de los yacimientos que ya tienes en tu territorio, sin conquistar ni un metro más de mapa. Es de las inversiones más rentables a medio plazo cuando tu problema no es "no tengo nada de este recurso" sino "tengo poco y no me llega". Esta rama va emparejada con la de construcción: cada mejora de construcción desbloquea, en la misma fila, una mejora equivalente de extracción o refinado.

Cuándo no merece la pena
Meter capacidad industrial en refinerías sintéticas o en extracción tiene coste de oportunidad real: esos mismos 14.500 de coste de construcción, invertidos en una fábrica militar (7.200) en su lugar, te dan casi el doble de capacidad productiva directa. Con acceso estable al comercio y sin guerra a la vista, a veces compensa más comprar el recurso que te falta —sobre todo aprovechando la tasa de descuento si comercias con tus propios títeres— y dedicar tu industria a otra cosa. La autosuficiencia se vuelve más rentable cuanto más cerca estás de una guerra larga o de quedarte aislado.