La Résistance es el DLC que metió el espionaje en Hearts of Iron IV en serio, de paso rehizo Francia y le dio a España la profundidad que hoy le conocemos. Años después sigue siendo la expansión que más cambia cómo se lleva una ocupación larga.
Qué contenido nuevo añade
El pack reparte sus novedades entre dos árboles de foco rehechos y una capa de mecánicas de espionaje y ocupación que se nota en cualquier partida, tengas o no algo que ver con Francia o España.
Naciones: Francia, España y Portugal
El árbol de
Francia se reconstruye entero y el de
España se amplía muchísimo — la Guerra Civil ganó aquí toda la profundidad que tiene hoy, con focos separados para el bando nacional y la República.
Portugal también entra en el pack, aunque con bastante menos protagonismo.
Mecánicas: espionaje y ocupación
La aportación grande es la capa de espionaje: infiltrar agentes en otros países, robarles tecnología, sabotear su industria o su ejército, y descifrar sus códigos de radio para asomarte a su plan de guerra. Del lado de la ocupación añade apoyo a los movimientos de resistencia en territorio ocupado y la opción de montar gobiernos colaboracionistas en vez de anexionar directamente.
¿Merece la pena?
Si quieres jugar España o Francia a fondo, es casi obligatorio: buena parte de la identidad de esos árboles nace aquí. Y aunque no toques ninguna de las dos, el espionaje y los gobiernos colaboracionistas se notan en cualquier partida larga con territorio ocupado — de las expansiones grandes, es de las que más se cuela en partidas que no tienen nada que ver con Francia o España.

