Irán recibió su propio árbol de focos con «Graveyard of Empires», y tiene un problema muy concreto: se sienta encima de una de las mayores reservas de petróleo del juego —66 unidades por hora, de las que casi las dos terceras partes ya están reservadas para exportar a través de la Compañía Petrolera Angloiraní— y está justo en medio de las dos potencias que más lo necesitan,
el Reino Unido y
la URSS. Esta guía cubre los cuatro caminos del árbol y la invasión angloseoviética que la Historia real te tiene reservada para 1941.
Contexto histórico
Durante la Primera Guerra Mundial, Irán fue invadido por rusos y británicos por un lado y por los otomanos apoyados por Alemania por otro, a pesar de haberse declarado neutral. Tras la Revolución de Octubre, la URSS intentó levantar un gobierno títere en el norte del país, hasta que en 1921 un golpe de estado respaldado por los británicos llevó a Reza Kan al poder y acabó instaurando la dinastía Pahleví en 1925. La partida arranca con Irán oficialmente neutral pero con simpatías hacia el Eje —sobre todo por la presencia de técnicos e intereses alemanes en el país—, algo que Londres y Moscú no están dispuestos a tolerar una vez estalla la guerra entre Alemania y la URSS: en agosto de 1941 ambas potencias invaden Irán conjuntamente para asegurar la ruta de suministro a los soviéticos, forzando la abdicación de Reza Shah en favor de su hijo Mohammad Reza Pahleví.
Espíritus nacionales de partida
Con «Graveyard of Empires» activo, Irán arranca con cinco espíritus que retratan un país rico en recursos pero atrapado entre potencias extranjeras y tensiones internas:
Compañía Petrolera Angloiraní
-15% eficiencia de obtención de recursos. -10% producción de fábricas. +20% recursos al mercado.
Feudalismo rural
+5% ganancia de poder político. -5% población reclutable. -2% velocidad de construcción. -5% velocidad de investigación.
Tradiciones islámicas
+10% estabilidad. -10% velocidad de investigación. +25% coste de consejeros políticos.
Resistencia azerí
-10% estabilidad. -10% apoyo de guerra.
Resistencia kurda
-10% estabilidad. -10% apoyo de guerra.
El punto de partida: mucho petróleo, poca industria
3 fábricas militares, 0 astilleros y solo 4 fábricas civiles: Irán no tiene con qué convertir su petróleo en poder militar por sí mismo en 1936. La guía de comercio de recursos explica por qué esto convierte a Irán en un objetivo constante de las grandes potencias — controlar sus campos petrolíferos vale más, a corto plazo, que conquistar su territorio entero.
Los ramales del árbol de focos
El árbol iraní se organiza en 7 ramas principales, 17 subramas y una rama conjunta con Afganistán, Irak y Turquía:
Establecer un Frente Nacional — el foco raíz de la oposición al Sah, que abre los caminos comunista y democrático.
Fortalecer el Partido Tudeh — el camino comunista: guerra civil, posible alianza con la URSS y expansión del comunismo por la región.
Apoyar a Mosaddegh — el camino democrático: monarquía constitucional o república, con la opción de que el clero tome el poder por la fuerza y proclame la República Islámica de Irán.
Proclamar el Gran Irán — el desenlace del camino fascista: tras una guerra civil que reinstala a un nuevo Sah, permite aliarte con Alemania o Japón —o ir por libre— para anexionarte a los vecinos.
La lucha por Irán — solo se activa si entras en guerra defensiva; bonificadores militares y, según cómo vaya el desgaste, la opción de forzar una paz blanca o acabar como títere.
El Imperio Pahleví — el camino monárquico/histórico: refuerza a la dinastía reinante y se bifurca entre mantener a Reza Shah (Primer Imperio Iraní) o dejar que su hijo Mohammad Reza le suceda (Tercer Imperio Persa).
Expansionismo imperial — recrea las conquistas del Imperio aqueménida: la ruta de Jerjes hacia Turquía y Grecia, la de Darío hacia India a través de Afganistán y el Raj británico, o la de Cambises hacia Egipto a través de Irak.
Modernizar Irán — la rama de industria: investigación, red ferroviaria, infraestructura y fábricas civiles ligadas al petróleo.
El Pacto de Saadabad — la rama conjunta con Turquía, Irak y Afganistán, que recrea el pacto de no agresión real de 1937 con bonificadores compartidos de industria y ejército.
A esto se suman tres ramas de rearme independientes: Reestructurar el Ejército (con el subramal de operaciones especiales e inteligencia), Establecer la Fuerza Aérea y Establecer la Armada.
Los caminos: qué Irán vas a construir
Tras el Frente Nacional, el árbol se abre en direcciones muy distintas:
- Comunista (Partido Tudeh) — guerra civil, posible apoyo soviético y expansión comunista por la región.
- Democrático (Mosaddegh) — monarquía constitucional o república, con margen para llegar hasta una República Islámica si el clero se hace con el poder.
- Fascista (Gran Irán) — nuevo Sah tras una guerra civil, alianza con el Eje y expansión territorial que en las rutas más extremas llega a plantear guerra contra la propia Alemania.
- Monárquico (Imperio Pahleví) — el camino histórico reforzado: refuerza a los Pahleví y abre la puerta a revivir las conquistas aqueménidas con «Expansionismo imperial».
Los cuatro caminos comparten un mismo problema de fondo: mientras decides cuál seguir, Londres y Moscú siguen mirando tu petróleo, y ninguno de los cuatro te libra automáticamente de la invasión angloseoviética si no la ves venir a tiempo.
La invasión angloseoviética de 1941
Si juegas en modo histórico, esto es lo que conviene tener presente en vez de memorizar la fecha exacta:
- Antes de la invasión — prioriza «Modernizar Irán» y el rearme: con solo 3 fábricas militares de partida, cada punto de industria que saques del petróleo antes de 1941 es tiempo que le compras al resto del árbol.
- El detonante — el Reino Unido (Asegurar Irán) o la URSS (Invasión Preventiva de Irán) pueden activar la cadena de eventos «Operación Countenance»; cuanta más simpatía hacia el Eje hayas mostrado, antes llega.
- Si te niegas a las presiones — se desata la invasión conjunta; sin una flota ni una fuerza aérea mínimamente preparada, no vas a poder frenar los desembarcos por el golfo Pérsico ni el avance soviético por el norte.
- Si acabas ocupado — la rama «La lucha por Irán» decide tu destino: jurar lealtad al ocupante y sacarle bonificadores, o conspirar en secreto para la independencia con «Reconstruir Irán».
- Si te vuelves títere del Reino Unido — puedes optar por reinstaurar la dinastía Qajar en el trono en vez de seguir con los Pahleví, un giro puramente político sin combatir.
La guía de diplomacia y facciones explica cómo funcionan estas cadenas de eventos de presión de las grandes potencias con más detalle.
Errores más comunes
- Mostrar demasiada simpatía hacia el Eje sin estar preparado — acelera la invasión angloseoviética antes de que tengas ejército o aviación con los que responder.
- Ignorar la resistencia azerí y kurda hasta que degradan la estabilidad lo suficiente como para arriesgar un golpe interno.
- Lanzarse a «Expansionismo imperial» sin fábricas militares de sobra — las tres rutas aqueménidas exigen guerras simultáneas o sucesivas contra vecinos bien armados.
Logros de Irán
Cinco logros específicos, la mayoría ligados a las rutas más ambiciosas del árbol:
From Tehran with Love
Como Irán, garantiza la independencia de Polonia y evita que capitule antes de 1945.
Graveyard of Empires
Como Afganistán, Irán, Irak o el Raj, controla las provincias iniciales de las otras tres naciones.
Pesky Greeks
Como Irán, hazte con todos los estados núcleo de Grecia.
The Legacy of Cyrus the Great
Como Irán, hazte con los estados del antiguo Imperio aqueménida.
The Sands of Time
Como Irán, controla todo Oriente Medio.

