Canadá no libra su propia guerra en solitario: es el motor industrial y de manpower que sostiene buena parte del esfuerzo británico. Esta guía se centra en sacarle partido a ese papel sin perder de vista tu propia autonomía.
Punto de partida
Como dominio del Reino Unido, empiezas con un nivel de autonomía limitado que condiciona qué decisiones puedes tomar por tu cuenta. Ganar autonomía con el tiempo te da más libertad para decidir tu propio rumbo, sin dejar de aportar al esfuerzo conjunto.
Ruta recomendada
- Focos de industrialización temprana, aprovechando que tu territorio está a salvo de invasión directa la mayor parte de la partida.
- Focos de autonomía, para ir ganando margen de decisión propia sin romper la relación con Londres.
- Prioriza producción naval y de convoyes — tu aportación más valiosa suele ser mantener las rutas del Atlántico abiertas.
- Decide con tiempo si quieres un ejército expedicionario propio en Europa o centrarte en la retaguardia industrial.
Errores comunes
El error más habitual es ignorar los focos de autonomía pensando que no son prioritarios, lo que te deja atado a decisiones ajenas toda la partida. El segundo es descuidar la industria pensando que "ya la aporta el Reino Unido" — tu valor real está precisamente en lo contrario.
Próximos pasos
Esta guía se ampliará con el detalle del sistema de autonomía de los dominios. Consulta también la guía de guerra naval para entender cómo proteger los convoyes que cruzan el Atlántico.
