
Si juegas una potencia continental, la guerra naval se ignora sola. Pero para Reino Unido, Japón o Estados Unidos pesa tanto como el frente terrestre. El dato que cambia cómo planteas la flota entera: la eficiencia de escolta depende de la cantidad de barcos, no de su calidad — un destructor barato protege un convoy exactamente igual que uno carísimo.
Todas las misiones disponibles
Cada grupo de tarea solo puede tener una misión activa a la vez, y el juego las ofrece en este orden, de izquierda a derecha, en el panel de asignación:

Patrulla: busca activamente barcos enemigos en la región asignada; una vez detectados al 100% (spotting), el grupo puede entrar en combate.
Fuerza de ataque: intercepta y ataca automáticamente a fuerzas enemigas ya detectadas por una patrulla propia en la misma zona; mientras no hay nada que interceptar, se queda en puerto ahorrando combustible.
Escolta de convoyes: protege los convoyes propios y aliados si son atacados, en todas las regiones asignadas a la flota.
Ejercicios navales: entrena a la tripulación ganando experiencia hasta el nivel "Regular", a cambio de combustible y algo de riesgo de accidentes.
Asalto a convoyes: busca convoyes enemigos en la zona para hundirlos; cada grupo de asalto solo cubre eficazmente 1,5 regiones estratégicas.
Minado naval: coloca minas navales en la región asignada hasta saturarla (1.000 minas).
Rastreo de minas: con equipo de rastreo, limpia minas navales enemigas de la región asignada.
Apoyo a invasión naval: escolta los convoyes que transportan tropas propias en una invasión anfibia, y una vez desembarcan se queda apoyando con bombardeo costero mientras dure el combate.
Mantener posición: si hay una batalla terrestre adyacente con divisiones enemigas, los barcos en esta orden bombardean automáticamente la costa para reducir su ataque y defensa.
Composición de flota: la proporción exacta
Una flota reparte el trabajo en dos roles: naves capitales (
acorazados,
portaaviones) que ponen la potencia de fuego real, y escoltas (
destructores,
cruceros) que las protegen de torpedos. La cifra concreta: hacen falta un mínimo de 3 barcos de escolta por cada nave capital para alcanzar el 100% de eficiencia de protección frente a torpedos — y conviene llevar algunos de más, porque si la posición en la batalla es mala o pierdes algunas escoltas en el combate, esa eficiencia cae con ellas.
Si tienes suficiente flota, también compensa dividirla en más de un grupo de ataque por flota: así puedes interceptar a la vez a más de una fuerza enemiga en vez de dejar que una se te escape mientras respondes a otra.
Convoyes: por qué la cantidad gana a la calidad
Los convoyes mueven recursos comerciados y tropas por mar, y perderlos ante ataques submarinos o aéreos corta ese suministro en seco. Aquí está el dato que de verdad cambia cómo construyes tu flota de escolta: tanto la eficiencia de escolta como la eficiencia de protección antitorpedos dependen solo de la cantidad de barcos asignados, no de su calidad — el destructor más barato y débil que se puede diseñar aporta exactamente la misma eficiencia que un acorazado. Además, la IA usa la norma de "combate a riesgo medio" para sus submarinos de asalto a convoyes, que huyen en cuanto aparecen destructores defensores, sea cual sea su fuerza real.
La conclusión práctica: para proteger convoyes, un destructor barato (casco temprano, batería y motor de nivel 1, sin sonar ni cargas de profundidad) construido en masa es tan efectivo como una flota cara, porque los submarinos enemigos huyen igualmente y la eficiencia se mide por número de cascos. Reserva el gasto en equipo caro y sonar para tu flota de combate, no para la de escolta de convoyes.
La amenaza submarina y el minado
Un submarino es barato de construir comparado con una flota de superficie, y puede hacer un daño desproporcionado a convoyes y a flotas enemigas mal escoltadas. Con poca industria naval, la jugada no es competir barco a barco: es usar submarinos para negarle el mar a un rival mucho más grande. Detectar un submarino durante la batalla es difícil incluso con sonar, y las cargas de profundidad no sirven de nada contra uno que no ha sido detectado.
Un uso menos conocido pero muy rentable: la IA apenas presta atención a los campos de minas y solo hace un rastreo mínimo por su cuenta, así que minar rutas navales de forma intensiva es una manera barata de ganar superioridad naval frente a la IA. Los submarinos son ideales para esta tarea — equipados con tubos de minado y la orden de "no comprometerse nunca", pueden minar casi sin riesgo (solo son vulnerables a los bombarderos navales, que la IA rara vez emplea lo suficiente contra ellos).
Cómo se pierde una flota
Mandar la flota principal a patrullar por debajo de la proporción de 3 escoltas por nave capital y perder naves carísimas ante un puñado de submarinos es el clásico. El segundo error es gastar en destructores caros y bien equipados para la escolta de convoyes, cuando esa eficiencia depende del número de cascos y no de su calidad — ese presupuesto rinde mucho más en la flota de combate.