Japón empieza la partida ya enredado en una guerra en China que puede alargarse indefinidamente y drenar recursos sin dar nada a cambio. Esta guía se centra en cómo cerrar ese frente cuanto antes para poder decidir con calma hacia dónde expandirte después.
Punto de partida
La guerra con China está pensada para consumir tiempo y recursos si la dejas estancarse. Lo primero es decidir con qué rapidez quieres resolverla: cuanto antes termine, antes puedes dedicar tu industria y tu ejército a la decisión de fondo de esta nación — expandirte hacia el norte (contra la URSS) o hacia el sur (contra las colonias europeas y, eventualmente, Estados Unidos).
Ruta recomendada
- Priorizar los focos que aceleran o resuelven el frente de China en los primeros meses.
- Definir pronto la dirección estratégica (norte o sur) para no repartir la inversión industrial entre un ejército terrestre grande y una flota grande a la vez.
- Si el objetivo es la expansión hacia el sur, la Armada y la aviación naval son la prioridad industrial; si es el norte, el peso va al ejército de tierra.
- Vigilar la relación con Estados Unidos si te expandes hacia el sur — es la potencia que más puede complicar esa ruta a medio plazo.
Errores comunes
El error más frecuente es dejar el frente de China abierto durante toda la partida "porque ya está ahí", sin darse cuenta de que sigue consumiendo equipo y manpower que podrían ir a la expansión real. El segundo error habitual es intentar construir a la vez un ejército de tierra enorme y una flota enorme, sin la industria para sostener ninguna de las dos bien.
Próximos pasos
Esta guía se ampliará con el detalle de las rutas norte y sur por separado. Consulta también la guía de DLCs — la expansión No Compromise, No Surrender amplía especialmente el contenido de Japón y China.
