Una división sin suministro pierde organización, velocidad y capacidad de combate aunque tenga el mejor equipo del juego. La logística es la mecánica que decide si ese equipo llega a tiempo al frente o se queda parado en algún punto de la red de ferrocarriles.
Por qué importa
El suministro no es solo munición: cubre equipo, combustible y todo lo que una división necesita para operar a pleno rendimiento. Por debajo de un umbral, empiezan las penalizaciones a organización y velocidad, y si se corta del todo la división empieza a perder equipo sin que el enemigo dispare un tiro.
La red de suministro
El suministro viaja desde tu capital y tus centros de producción hasta el frente a través de ferrocarriles. Cuanto mejor sea el nivel de la vía en una provincia, más suministro puede pasar por ella sin cuellos de botella. En territorio con poca infraestructura —Siberia, el interior de China, buena parte de África— la solución no es solo mejorar la vía: los ingenieros pueden construir centros de suministro que amplían el alcance de la red más allá de la última vía útil.
Camiones y compañía de logística
Donde el ferrocarril no llega, el juego asigna camiones automáticamente para cubrir el hueco, a cambio de acero y mano de obra. La compañía de logística motorizada o mecanizada, como unidad de apoyo dentro de la plantilla de división, reduce el consumo de suministro de esa división y amplía su margen antes de empezar a sufrir penalizaciones — vale la pena en divisiones que van a operar lejos de las vías, como el ariete de una ofensiva.
Cuándo te vas a quedar sin suministro
Los problemas de suministro casi siempre llegan en los mismos tres momentos: una ofensiva que avanza más rápido que tu red de ferrocarriles, un desembarco anfibio lejos del centro de suministro más cercano, o una bolsa cercada que el enemigo ha aislado a propósito. Si vas a intentar cualquiera de los tres, construye centros de suministro por delante o asume que tus divisiones de vanguardia van a llegar más débiles de lo que esperabas.