Una división sin suministro pierde organización, velocidad y capacidad de combate aunque tenga el mejor equipo del juego. La logística es la mecánica que decide si ese equipo llega a tiempo al frente o se queda parado en algún punto de la red de ferrocarriles.

Por qué importa

El suministro no es solo munición: cubre equipo, combustible y todo lo que una división necesita para operar a pleno rendimiento. Por debajo de un umbral, empiezan las penalizaciones a organización y velocidad, y si se corta del todo la división empieza a perder equipo sin que el enemigo dispare un tiro.

La red de suministro

El suministro depende de tres medios de transporte: trenes, camiones y convoyes, cada uno cubriendo el tramo de la ruta donde los otros dos no llegan. El tren es el que mueve el grueso del volumen: viaja desde tu capital y tus centros de producción hasta el frente a través de ferrocarriles, y cada nivel de vía tiene un caudal fijo: 15 de suministro en nivel 1, 20 en nivel 2, 25 en nivel 3, 30 en nivel 4 y 35 en nivel 5. El tramo más débil de toda la ruta —la vía o el puerto con menos caudal— es el que limita todo lo que llega al frente, así que mejorar un solo tramo no sirve de nada si el cuello de botella está más atrás. En territorio con poca infraestructura —Siberia, el interior de China, buena parte de África— la solución no es solo mejorar la vía: los ingenieros pueden construir centros de suministro que amplían el alcance de la red más allá de la última vía útil.

Captura oficial del mapa de suministro de Alemania, con el nivel de cobertura de cada estado y la red de ferrocarriles
Nota para principiantes: antes de lanzar una ofensiva profunda, mira el mapa de suministro (junto al de tipos de terreno). Si la zona ya aparece en rojo antes de moverte, va a ponerse peor cuando avances.
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Los números reales de la escasez

Cada división guarda un colchón de hasta el 150% de su suministro necesario, lo que le da un margen de unos 2-3 días operando a pleno rendimiento incluso en una provincia ya mal abastecida — no notas el problema al instante, lo notas cuando ese colchón se agota. Por debajo de ese punto, las penalizaciones son concretas y no simétricas: hasta -20% de ataque pero hasta -50% de defensa, así que una división mal abastecida sufre mucho más aguantando una línea que atacando con ella. Y si el suministro cae al 35% o menos, entras en atrición: empiezas a perder equipo de verdad, no solo rendimiento, sin que el enemigo tenga que disparar.

Camiones, convoyes y compañía de logística

Donde el ferrocarril no llega, el juego asigna camiones automáticamente para cubrir el hueco, a cambio de acero y mano de obra. La compañía de logística motorizada o mecanizada, como unidad de apoyo dentro de la plantilla de división, reduce el consumo de suministro de esa división y amplía su margen antes de empezar a sufrir penalizaciones — vale la pena en divisiones que van a operar lejos de las vías, como el ariete de una ofensiva.

Los convoyes cubren el tercer tramo: el que va por mar. Cualquier territorio sin conexión terrestre con tu red —colonias, islas, una cabeza de playa recién abierta— depende de ellos para recibir suministro. Compiten por la misma capacidad de convoy que usas para comerciar o traer refuerzos, y son tan vulnerables a submarinos y aviones enemigos como cualquier otro convoy mercante, así que una ruta marítima sin escolta es un punto débil tan real como un tramo de vía cortado.

Cuándo te vas a quedar sin suministro

Los problemas de suministro casi siempre llegan en los mismos tres momentos: una ofensiva que avanza más rápido que tu red de ferrocarriles, un desembarco anfibio lejos del centro de suministro más cercano, o una bolsa cercada que el enemigo ha aislado a propósito. Si vas a intentar cualquiera de los tres, construye centros de suministro por delante o asume que tus divisiones de vanguardia van a llegar más débiles de lo que esperabas — y si van a quedarse a la defensiva una vez tomado el terreno, recuerda que el -50% de defensa pesa mucho más que el -20% de ataque que ya tenías asumido.

Cuando ya no queda tiempo para nada de eso, existe un último recurso: la misión de suministro aéreo, que usa aviones de transporte para lanzar equipo en paracaídas directamente sobre una bolsa cercada. Consume combustible y expone a esos aviones a los cazas enemigos si no tienes superioridad aérea sobre la zona, y nunca cubre tanto como una ruta terrestre normal — pero puede ser la diferencia entre romper el cerco a tiempo o perder la división entera.